Una revista estadounidense organiza un viaje a Cuba para denunciar el embargo

he Nation, una centenaria revista neoyorkina de izquierdas organiza viajes a la Isla para que los estadounidenses presencien por sí mismos «el daño que el embargo impone al pueblo cubano», según explica su promotor, Peter Kornbluh, afín al Gobierno de La Habana y director de Cuba Documentation Project en el National Security Archive.

«Acompáñenos mientras nos sumergimos en la belleza y la energía de La Habana y en el espectacular paisaje del Valle de Viñales», invita el texto inicial, del que se ha hecho eco Prensa Latina. Más que un viaje, sin embargo, se trata de un ciclo de conferencias en las que empresarios, economistas, médicos y artistas cubanos –del oficialismo, se entiende– hablarán del «impacto continuo del bloqueo de Estados Unidos, como lo llaman en la Isla, en su sustento y en su vida diaria».

En el evento participarán también el ex diplomático cubano Carlos Alzugaray, el urbanista Miguel Coyula, el historiador del arte Nelson Herrera y el economista Ricardo Torres, del Centro de Estudios de la Economía Cubana. Los cuatro versarán a los inscritos sobre las repercusiones que atribuyen al embargo en los campos en que son expertos.

También habrá tiempo para el ocio. Los participantes recorrerán el centro de la capital cubana en un paseo a pie por La Habana Vieja. «Maravíllese con la impresionante arquitectura», dice el programa que probablemente incluya algunas de las más famosas ruinas de la ciudad para ilustrar a los viajeros de las responsabilidades de EE UU en la infravivienda cubana.

Otras actividades de entretenimiento incluyen una visita al Museo de Arte Cubano, presentaciones privadas de música y danza, conferencias «atractivas» y una visita a una granja privada, «propiedad de la misma familia durante generaciones» en la que los participantes podrán aprender «sobre la agricultura en la Isla». Después de que estos productores les cuenten sus vicisitudes, les obsequiarán con «un almuerzo de la granja» del que nada se detalla pero se supone que pueda colmar la curiosidad gastronómica de los interesados. En caso contrario, podrán regresar a EE UU pidiendo el fin del embargo para no volver a pasar hambre.

En el Valle de Viñales, los viajeros se alojarán en casas particulares.

El viaje está autorizado por el Gobierno de EE UU como parte de una de las categorías permitidas por el embargo, la de «pueblo a pueblo» que exige una interacción directa con residentes en Cuba para el mutuo conocimiento de ambas sociedades.

«Hay muchas formas en que los viajeros pueden cumplir con este requisito mientras disfrutan de una experiencia increíble en Cuba y disfrutan de interacciones atentas, respetuosas y amables con los muchos cubanos que conocerán durante sus viajes», indica el texto, confirmando que las categorías son tan abiertas que en la práctica es posible quedar autorizado para ir a la Isla en la mayoría de las ocasiones.