Parlamento de Madrid pide que se abra la Embajada de España a los disidentes cubanos

Asamblea de la Comunidad de Madrid, este jueves, durante la votación de una resolución en apoyo de los derechos humanos en Cuba y contra la dictadura. (Captura)
Asamblea de la Comunidad de Madrid, España, durante la votación de una resolución en apoyo de los derechos humanos en Cuba y contra la dictadura, este jueves.

La Asamblea de la Comunidad de Madrid aprobó este jueves una resolución en defensa de los derechos humanos en Cuba y contra la dictadura.

En esta «proposición no de ley», según se denomina en términos jurídicos, presentada por el Partido Popular (PP, conservador), mayoritario en el parlamento regional, piden al Gobierno español que abra la Embajada en La Habana a «todos los defensores de los derechos humanos y las libertades» dentro de la Isla.

Además, solicita al Ejecutivo que trabaje para que la dictadura cubana libere a «todos los detenidos por causa de sus ideas» y cese la represión, «de modo que Cuba pueda avanzar hacia un país libre y con prosperidad para todos».

La resolución reclama también que el Gobierno socialista (PSOE) de Pedro Sánchez reconozca que Cuba es una dictadura «que atenta contra los derechos humanos y las libertades de sus ciudadanos», al tiempo que le exige colaborar a que los cubanos «puedan ejercer en su propio país los derechos a la libre expresión, reunión, asociación y manifestación sin ser reprimidos por sus gobernantes».

«El proyecto comunista de Cuba ha fracasado, como sucede siempre con todo proyecto socialista allá donde se instaura»

«La Asamblea de Madrid insta al gobierno regional a continuar apoyando a los más de 23.000 cubanos residentes en la Comunidad de Madrid en su lucha por la libertad y la democracia, ya que nada de lo que sucede en Hispanoamérica es ajeno a España, y mucho menos a Madrid», dice también la propuesta.

Al debate en la Asamblea asistió de invitado Alejandro González Raga, ex preso político de la Primavera Negra de 2003 y director del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en la capital española, a quien saludó desde el estrado la diputada popular Almudena Negro antes de iniciar la defensa de la propuesta.

En su intervención, Negro recordó las protestas del pasado 11 de julio en la Isla, reprimidas por el régimen dictatorial instaurado por «el infame Fidel Castro y el homófobo Che Guevara», así como la iniciativa frustrada del 15N, que fue impedida y deslegitimada por una «dictadura criminal y corrupta» que tiene sumida en la pobreza «al 70% de la población».

«El proyecto comunista de Cuba ha fracasado, como sucede siempre con todo proyecto socialista allá donde se instaura», aseveró la diputada, que demandó a la izquierda española que no se ponga «de perfil» como el presidente Pedro Sánchez, quien «evitó referirse a Cuba como lo que es», y que deje de alegar que el régimen no es verdadero socialismo. «Lo de Cuba es socialismo real», aseveró, «y por eso hay hambre, miseria y crímenes».

«No puede ser que la sociedad libre mire hacia otra parte», clamó, y criticó la legitimidad que le otorgan a Cuba y otros Gobiernos autoritarios como Nicaragua o Venezuela en organizaciones como la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), la cual, sentenció, contribuye a la «expansión del liberticidio en América».

Resultados de la votación de la "proposición no de ley" en favor de los cubanos que protestan contra el régimen. (Captura)
Resultados de la votación de la «proposición no de ley» en favor de los cubanos que protestan contra el régimen

Almudena Negro también tuvo palabras para algunos de los perseguidos por el régimen, como Raúl Rivero, recién fallecido, Coco Fariñas o Yunior García Aguilera, a quien dio la bienvenida a Madrid, y concluyó su parlamento con los lemas: «Viva Cuba libre, patria y vida».

En defensa de varias enmiendas a la propuesta, habló con más dureza la diputada por el partido derechista Vox Rocío Monasterio, hija de un cubano de Cienfuegos. Así, se refirió al comunismo como la «ideología más perniciosa de la historia de la humanidad».

Al respecto, contó que se reunió con algunos de los ex presos cubanos plantados que estuvieron en Madrid para presentar la película homónima de Lilo Vilaplana, quienes le narraron lo que les decían al entrar en las cárceles cubanas: ustedes a partir de hoy dejarán de existir. «Esto es el comunismo: dejar de existir», aseveró Monasterio, que recordó a los más de 600 presos políticos por el 11J. «Los presos políticos deben ser liberados, incondicionalmente, de inmediato», demandó.

La diputada derechista también criticó a los «partidos tradicionales», en alusión al PP y al PSOE, que, a su juicio, «han contribuido por acción u omisión» a que perdure la dictadura cubana.

«¿Por qué se niegan a firmar que se suspendan los acuerdos de cooperación?», fue una de los reclamos al PP de Monasterio, cuyo partido también proponía negarse a colaborar en cualquier inversión con empresas estatales cubanas y declarar un embargo a las armas compradas por el Estado cubano.Podemos, que votó en contra, dijo que la resolución era «un apoyo a la injerencia internacional en la política de Cuba»

Por parte del grupo izquierdista Más Madrid (una escisión moderada de Podemos), Hugo Martínez Abarca aseveró que su partido «no apoya ninguna dictadura, sin ninguna excepción, sin ningún matiz» y que rechaza «la vulneración de los derechos que se está produciendo en Cuba».

Como solución, proponen una «diplomacia multilateral» y una vuelta a las políticas del presidente Barack Obama, artífice del deshielo con la Isla entre 2014 y 2016, «que produzca una transición democrática a Cuba». Sin embargo, piden también el «fin del bloqueo», que consideran «inhumano» e «injusto». Más Madrid, finalmente, se abstuvo en la votación.

Abiertamente en contra de la proposición votó Podemos. De su parte, el diputado Jacinto Morano dijo que la resolución era «un apoyo a la injerencia internacional en la política de Cuba».

A continuación, desgranó los argumentos que suele esgrimir el oficialismo cubano en defensa de la Revolución: el embargo de Estados Unidos que «mantiene a la Isla empobrecida» –si bien lo fechó erróneamente en 1959, y no en 1960–, los «900 médicos por cada 100.000 habitantes», las misiones sanitarias «en 59 países, incluidos los campos de refugiados del Sáhara Occidental» o la gratuidad de la educación «desde los cero años».

Por último, el PSOE, que se abstuvo en la votación, criticó que en el Partido Popular «están empeñados en hablar de lo que sea, menos en hablar de Madrid» y que su grupo lo que quiere es «hablar de Madrid».

14YMEDIO, Madrid | Noviembre 18, 2021