Más de 70 intoxicados por contaminación del agua potable en Santiago de Cuba

Alrededor de 70 residentes del Consejo Popular Centro Sur, pertenecientes al Centro Urbano José Martí, en Santiago de Cuba, resultaron intoxicados la semana pasada por la contaminación del agua potable con residuos albañales, informaron varios periodistas locales en sus redes sociales.

El policlínico de la localidad dio la alerta el pasado viernes 26, tras el súbido aumento de pacientes, aquejados de vómitos, diarreas, fiebre, y síntomas de deshidratación.

El periodista oficialista Anolvis Cuscó Tarradel detalló en su cuenta de Facebook que 16 personas padecieron diarreas agudas y otras 70 manifestaron síntomas de enfermedad.

Este lunes continuaban llegando a los hospitales personas con diferentes grados de afectación y el policlínico de la demarcación amaneció clausurado, porque su cisterna recibió también agua sucia, tanto por la toma del Distrito José Martí, como por la conexión del barrio de San Pedrito.

Una breve nota en el periódico local Sierra Maestra informaba de la contaminación citando uno de los casos.

«El sábado, Yunior amaneció con diarreas y malestar general; es un joven de 27 años vecino del distrito José Martí y sufre hasta hoy las consecuencias del consumo de agua contaminada. Aunque en su casa se hierve el preciado líquido, no pudo evitar las consecuencias de este fenómeno, relacionado con un entrecruzamiento de las redes hidrométricas», dice el artículo.

“Esa semana pusieron el agua varias veces, y la última estaba turbia. Al principio no distinguimos la diferencia, porque a veces el agua llega así oscura, pero en esta ocasión estaba realmente contaminada. Era agua de zanja llegando por la tubería del agua potable”, dijo Yunior.

En su página oficial de Facebook, la Empresa Aguas Santiago informó que fueron afectadas once circunscripciones del Consejo Popular conocido como Centro Sur.

Según la versión de Cuscó Tarradel, la contaminación ocurrió el jueves por la tarde, durante un «intento de resolver una obstrucción localizada en la Avenida de Las Américas, Ampliación del Bloque B frente a Micro 9 del Distrito José Martí, al dañarse, con una excavación, la tubería principal de abasto de agua, de 200mm de diámetro».

Una avería durante la excavación habría provocado el entrecruzamiento de las aguas del alcantarillado con la que consume la población.

Según el periodista, a todas las personas afectadas «les realizaron pruebas para el diagnóstico de cólera, resultando negativas».

Funcionarios de la empresa de aguas de Santiago aseguraron que la rotura se resolvió en la noche del 27 de noviembre, pero no está claro que el agua que llega por la tubería ya sea potable.

«Siendo las 12:00 del mediodía de este domingo queda interrumpido el servicio de agua por indicación de la dirección del Centro de Higiene Provincial para ejecutar la hipercloración en el tanque de Micro-9, y realizar la limpieza de las redes. A las 2:00 p.m. de hoy, especialistas de la Empresa Aguas Santiago restablecieron el servicio de agua, una vez eliminada la contaminación. Se aplicaron pruebas de potabilidad al líquido que se distribuye en el sector hidrométrico, verificando que se encuentra con los parámetros normados para el consumo de los pobladores», dice la información.

Sin embargo, las autoridades recomiendan a la población que reside en los bloques mencionados, vaciar los depósitos de agua para efectuar la limpieza de los mismos, en caso haber recepcionado el líquido durante el período de contaminación.

Las frecuentes averías y deficiencias del sistema de alcantarillado en Santiago de Cuba han agudizado la situación de insalubridad que viven algunos barrios desde hace años.

En varias comunidades las viviendas escurren los residuales en letrinas, fosas y retretes, que en la mayoría de los casos ni tienen las condiciones, ni cumplen con los parámetros sanitarios.

En octubre, un grupo de santiagueros decidió crear una comunidad de Facebook bajo el nombre “TURISMO POR ALCANTARILLADOS DE SANTIAGO DE CUBA” para denunciar el depauperado estado de las calles y la ineficiencia de los  servicios comunales en ese territorio.

El grupo cuenta con 1,494 miembros, que contribuyen a trazar una radiografía de la situación de insalubridad de la ciudad y denuncia decenas de fosas desbordadas.

Algunas se encuentran en el reparto Martí, donde los vecinos aseguran que «no hay un lugar que no vierta caca». Asimismo afirman que la situación «es viejísima» y no se resuelve.