Largas filas en cajeros automáticos de Santiago de Cuba ante inestabilidad del servicio por apagones

Autoridades de Santiago de Cuba reconocieron enormes colas en los cajeros automáticos de la ciudad ante los problemas de funcionamiento de estas máquinas a causa de los continuos cortes de electricidad.

«Una de las actividades que afecta inevitablemente el corte de electricidad es justamente el correcto funcionamiento de los cajeros automáticos, sobre todo para efectuar el retiro de efectivo, en un contexto donde cada vez son más los usuarios del servicio», explicó al diario Sierra Maestra la directora provincial del Banco Popular de Ahorro en esa provincia, Ana Lidia Montoya.

Dijo que la población se ha quejado de la baja disponibilidad de equipos en el territorio, la no existencia de efectivo en determinados momentos y del estado técnico de los cajeros, problemáticas que sumado a los cortes de electricidad provocan largas colas en los horarios en que las máquinas dispensan el dinero.

«Durante el día las máquinas pueden sufrir roturas, pero siempre en la medida de lo posible se resuelve en la misma jornada, hoy la tensa situación vinculada a los cajeros automáticos está dada fundamentalmente a que ellos funcionan con electricidad», agregó.

Según la directiva, cuando no hay servicio eléctrico el equipo queda indisponible y hay que esperar que llegue el fluido para ponerlo en funcionamiento.

Este proceso «en ocasiones puede demorar porque pierden la conexión y salen del sistema, siendo necesario operarlos entonces manualmente o desde el Centro de Gestión de Cajeros Automáticos Nacional», aclaró.

En Santiago de Cuba existen 68 cajeros automáticos (hay uno roto), de los cuales 58 están en el municipio cabecera.

Estos se cargan de efectivo 3 o 4 veces en el día e incluso los domingos; sin embargo, es importante conocer que para la realización de este proceso también se requiere de electricidad y coincide entonces esta asistencia con las horas en las que hay fluido, comentó Montoya.

Si bien los cajeros cuentan con una batería de respaldo, el tiempo sin fluido eléctrico puede llegar a ser de hasta seis horas diarias, lo cual provoca que se agote la energía de repuesto y que dejen de funcionar las máquinas, en ocasiones en medio de una operación de extracción, trascendió a finales del pasado mes de julio en otro artículo dedicado al tema en el citado rotativo.

A pesar de las quejas, la situación no mejorará en el corto a mediano plazo, pues cada vez es más grave la crisis energética en la isla, donde algunos poblados pasan hasta 12 y 18 horas sin electricidad.

El problema con los cajeros automáticos se extiende a toda la isla. En La Habana también se han reportado largas colas por problemas asociados a estos equipos, que muchas veces amanecen sin efectivo.