Cuba es una «rara dictadura» y aquí no hay niños en las cárceles; Díaz-Canel

Para el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel  Cuba es  una “rara dictadura” que no desaparece ni reprime a sus víctimas, además Díaz Canel niega la existencia de menores de edad presos tras el histórico estallido social del 11 de julio.

“Cuba es un Estado soberano, responsable por la defensa de su seguridad y su soberanía. No tiene que rendir cuentas a nadie más que a su pueblo. Los procesos penales se realizan bajo la observancia del principio de legalidad.  Ningún menor de 16 años está encarcelado en prisiones comunes, porque la Ley cubana no encarcela niños.  Tenemos escuelas de formación integral para la atención a menores. ¡Basta ya de falacias!”, dijo este viernes Díaz-Canel en un discurso pronunciado durante la clausura del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), único  partido legal en la Isla.

De nuevo el gobernante  ignoró  el principio de realidad y describió a Cuba como un país asediado por «enemigos externos», pero triunfante con el apoyo y la creatividad de un pueblo alegre; negando la existencia de más de 1,000 presos políticos que permanecen tras las rejas por haber salido a las calles a manifestarse durante las protestas del 11J.

Canel negó el acoso policial y las coacciones ejercidas sobre activistas y acusó a las democracias occidentales que denuncian la represión de la dictadura cubana.

“Esta rara dictadura, cuyos supuestos desaparecidos o perseguidos suelen reaparecer paseando por ciudades europeas o norteamericanas, tiene una limpia trayectoria en el tratamiento a su población penal y tiene una moral muy alta para no aceptarles acusaciones a los mayores violadores de los derechos humanos en el mundo, dentro o fuera de su país, lo mismo en Vietnam que en Iraq o en el territorio ilegalmente ocupado por la Base naval en Guantánamo”, defendió Díaz-Canel.

Con el habitual tono triunfalista de los discursos del régimen -entonado con la insulsez característica de la pobre oratoria y la falta de carisma del gobernante designado por la cúpula dictatorial cubana-, Díaz-Canel celebró la resistencia del pueblo cubano frente a todos los males que provocan el embargo y las campañas de desestabilización orquestadas por Estados Unidos que, según el relato oficial, solo movilizan a “mercenarios” y “confundidos”.

Tener un solo Partido no nos convierte en dictadura; sí nos libra de las pugnas y de la corrupción política que tanto daño hacen a naciones pequeñas y pobres, donde el acceso a los cargos está permeado por los compromisos con las élites empresariales”, argumentó el primer secretario de ese único partido que, en alianza con los militares y fuerzas represoras, compone el régimen dictatorial y totalitario cubano.

Para Díaz-Canel, los encarcelados del 11J son vándalos que serán juzgados con todas las garantías legales del sistema político cubano, los presos políticos son delincuentes y antisociales; los que guardan prisión domiciliaria,  acosados, vigilados y amenazados por la Seguridad del Estado son “terroristas”, no activistas por los derechos humanos o la libertad de expresión. Los desterrados son «flojos agentes» a los que el régimen trató amablemente.

Todo ello, cómo no, está movido por el archienemigo externo, Estados Unidos y sus secuaces de la “mafia cubanoamericana”. “Ese adversario no acepta la soberanía y odia nuestro sistema social.  Somos demasiado libres para lo que ellos consideran su patio trasero y demasiado atrevidos por elegir el camino del socialismo”, consideró el primer secretario del PCC.

“Cuba libre, soberana y socialista en las narices del imperio. Eso somos. Y en ese somos que entraña una alta cuota de resistencia y creatividad heroica, al cierre de otro año difícil, llegó el momento de felicitarnos”, indicó Díaz-Canel en un discurso que por su desconexión con la realidad y el desprecio a la inteligencia, hiere la dignidad de los ciudadanos que de manera creciente contribuyen a fortalecer la sociedad civil en Cuba y que por este motivo son duramente reprimidos por el régimen totalitario.

Fuente CiberCuba